Los pequeños detallas hacen que una amistad crezca o muera, dependiendo de lo que se quiera. Siempre he contado con mis amigos en todo, desde el abc en inglés hasta en las primeras borracheras, ellos nunca me han dejado, somos confidentes en todo y más ahora que nuestra vida laboral y adulta empieza y nos topamos con una realidad que la universidad te pinta, pero nunca se acerca la verdadera, nos hemos acercado más y yo he desarrollado una dependencia al mensajero instantáneo más famoso de México y hoy que necesite de las palabras de apoyo y de ánimo a seguir mi destino, me doy cuenta que no son mis amigos, sino, mis hermanos, los adoro y valoro como si fueran las joyas que adornan alguna figura sacra.
Es entonces cuando la frase de "los amigos son como la sangre, acuden a ti sin ser llamados" resuena en mis pensamientos y solo puedo visualizar a unos cuantos y tristemente me doy cuenta que cuando he necesitado de uno de ellos para platicar, siempre en ese momento de crisis por el que paso, se olvida que existo, pero yo debo estar para escuchar cada una de sus aventuras. Hoy no quiero nada de eso; mi mundo se acaba de derrumbar y el no respondió a mi llamado, y no es la primera vez que lo hace, me duele porque lo creí un amigo.
No sé que hacer, mis fantasías se vinieron abajo, un sueño fue roto, y el miedo al que vendrá se apodera de mi a cada instante, mas él no está y su ausencia me acompaña. Tengo pavor a lo que pase en la siguiente semana a enfrentarme a otro mundo y llegar a casa con la cabeza baja y una derrota como estandarte coronen mi regreso a casa.
Se que ellos, mis hermanos, estarán con su sonrisa sincera y sus brazos extendidos para recibirme, mas anhelaba que él estuviera entre ellos, pero no estará no figurará y otra herida nacerá en mi. Creo que mi problema es que espero mucho de las personas y me lastima no recibir la misma respuesta, pero qué digo, él no ha estado cuando más lo he necesitado, quiero gritarselo en su cara, pero de respuesta dirá: eres una niña berrinchuda. Y sabes qué es lo peor, es que aún lo aprecio.

Welcome to the Real World..
ResponderEliminarSALUDOS MICHU.